Iglesia BautistaFiladelfia

Lo que creemos

Declaración de Fe

Iglesia Bautista Filadelfia

Estas son las verdades bíblicas que confesamos y sobre las cuales edificamos nuestra vida como iglesia. Cada artículo descansa en la autoridad de las Escrituras.

01

Las Sagradas Escrituras

Creemos que la Biblia, compuesta por los 66 libros del Antiguo y Nuevo Testamento, es la Palabra de Dios: inspirada por el Espíritu Santo, infalible, con autoridad suprema y sin error en sus escritos originales. Afirmamos que la Biblia es la autoridad final en todas las áreas de la vida del creyente individual y de la Iglesia como cuerpo colectivo.

Valoramos profundamente la predicación, la enseñanza y el estudio personal de la Palabra de Dios. Aunque la Iglesia proporciona recursos y herramientas para facilitar su comprensión, es responsabilidad de cada creyente estudiar las Escrituras con dedicación y esfuerzo.

Ver versículos ▸2 Timoteo 3:16-172 Pedro 1:21Juan 10:35Salmo 19:7-10Salmo 119:89, 165Salmo 138:2bMateo 24:35Hechos 17:10-11Juan 5:39Salmo 119:97, 99Salmo 1:2Proverbios 2:1-5Colosenses 3:161 Pedro 2:2
2 Timoteo 3:16-17
«Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.»
2 Pedro 1:21
«Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.»
Juan 10:35
«Y no puede ser quebrantada la Escritura.»
Salmo 19:7-10
«La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; el testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.»
Salmo 119:89, 165
«Para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos.»
Salmo 138:2b
«Porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas.»
Mateo 24:35
«El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.»
Hechos 17:10-11
«Estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.»
Juan 5:39
«Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.»
Salmo 119:97, 99
«¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación.»
Salmo 1:2
«Sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche.»
Proverbios 2:1-5
«Hijo mío, si recibieres mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ti.»
Colosenses 3:16
«La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría.»
1 Pedro 2:2
«desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación.»
02

Dios

Creemos en un solo Dios, que existe eternamente en tres personas: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Cada una de las personas de la Trinidad es plenamente Dios: eterno, absoluto y es el único digno de adoración. Creemos que es el Creador de los cielos y la tierra.

Ver versículos ▸Deuteronomio 6:4Isaías 45:21-22Génesis 1:1Isaías 45:18Juan 1:3Colosenses 1:16Hebreos 11:3Juan 1:1-141 Juan 5:7
Deuteronomio 6:4
«Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.»
Isaías 45:21-22
«Proclamad, y hacedlos acercarse, y entren todos en consulta; ¿quién hizo oír esto desde el principio, y lo tiene dicho desde entonces, sino yo Jehová? Y no hay más Dios que yo; Dios justo y Salvador; ningún otro fuera de mí. Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más.»
Génesis 1:1
«En el principio creó Dios los cielos y la tierra.»
Isaías 45:18
«Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fuese habitada la creó: Yo soy Jehová, y no hay otro.»
Juan 1:3
«Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.»
Colosenses 1:16
«Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles.»
Hebreos 11:3
«Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.»
Juan 1:1-14
«En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.»
1 Juan 5:7
«Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.»
03

El Mesías / Jesucristo

Creemos que Dios el Hijo se hizo hombre en la persona de Jesucristo. Fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la Virgen María y vivió una vida sin pecado (pues en Él no había pecado).

Creemos que Jesús de Nazaret es el Mesías, el Cristo de Dios, anunciado por los profetas bíblicos. Él es la segunda Persona de la Trinidad, Dios el Hijo, quien existe eternamente y vino a la tierra como Dios encarnado.

Creemos que Jesús murió en la cruz por los pecados del mundo, fue sepultado durante tres días y tres noches, y que Dios el Padre lo resucitó físicamente de entre los muertos. Después de su resurrección, Jesús se apareció a más de 500 testigos, y luego de 40 días ascendió nuevamente al cielo, donde actualmente está sentado a la diestra del Padre como nuestro gran Sumo Sacerdote, y permanecerá allí hasta que todos sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.

Ver versículos ▸Juan 1:1-14Juan 1:291 Juan 2:2Mateo 1:18-252 Corintios 5:211 Pedro 3:181 Corintios 15:3-4Hebreos 10:12-13Hebreos 8:1Hebreos 4:14-16Romanos 8:34Colosenses 2:9
Juan 1:1-14
«En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios... Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros.»
Juan 1:29
«He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.»
1 Juan 2:2
«Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.»
Mateo 1:18-25
«El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo.»
2 Corintios 5:21
«Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.»
1 Pedro 3:18
«Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios.»
1 Corintios 15:3-4
«Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras.»
Hebreos 10:12-13
«Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.»
Hebreos 8:1
«Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos.»
Hebreos 4:14-16
«Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.»
Romanos 8:34
«¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.»
Colosenses 2:9
«Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad.»
04

El Espíritu Santo

Creemos que el Espíritu Santo fue enviado por el Padre y el Hijo para convencer al mundo de pecado, justicia y juicio. Creemos que el Espíritu Santo regenera, habita y sella a los creyentes en el Señor Jesucristo, y les da el poder para vivir como sus testigos.

Afirmamos la realidad del ministerio actual del Espíritu Santo, quien mora y obra a través del creyente, distribuyendo diversos dones según su voluntad.

Ver versículos ▸Juan 14:16-17Juan 16:7-11Tito 3:5-6Romanos 8:91 Corintios 6:19-20Efesios 1:13-14Hechos 1:8Romanos 12:6-81 Pedro 4:10-111 Corintios 12:4-7
Juan 14:16-17
«Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad.»
Juan 16:7-11
«Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.»
Tito 3:5-6
«nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.»
Romanos 8:9
«Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros.»
1 Corintios 6:19-20
«¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?»
Efesios 1:13-14
«En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa.»
Hechos 1:8
«Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.»
Romanos 12:6-8
«De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada.»
1 Pedro 4:10-11
«Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.»
1 Corintios 12:4-7
«Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.»
05

La Creación

Creemos que Dios creó los cielos y la tierra en seis días de 24 horas y descansó el séptimo día, hace unos 6,000 años (aproximadamente).

Ver versículos ▸Génesis 1:1Génesis 2:2
Génesis 1:1
«En el principio creó Dios los cielos y la tierra.»
Génesis 2:2
«Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo.»
06

La Condición del Hombre

Creemos que, como resultado del pecado de Adán, cada persona nace y permanece espiritualmente muerta en su pecado y que debe nacer espiritualmente de nuevo para ser salva y heredar la vida eterna en el Reino de Dios.

Ver versículos ▸Romanos 5:12Romanos 3:1Romanos 3:23Efesios 2:1-5Juan 3:3-7
Romanos 5:12
«Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.»
Romanos 3:1
«¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿O de qué aprovecha la circuncisión?»
Romanos 3:23
«Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.»
Efesios 2:1-5
«Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados... Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo.»
Juan 3:3-7
«Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios... Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.»
07

La Salvación / Redención

Creemos que Jesucristo es el único Salvador del mundo. Afirmamos que la fe en el sacrificio redentor de Jesús es la única manera en que el ser humano puede nacer de nuevo y ser salvo de la ira de Dios y del tormento eterno. La salvación no es por obras; es un regalo de Dios que se recibe únicamente por gracia, mediante la fe en Él.

Creemos que la salvación es un regalo de Dios ofrecido a toda la humanidad por gracia, por medio de la fe en Jesucristo. Esta salvación está disponible para todo aquel que cree. Afirmamos que Dios llama a todas las personas al arrepentimiento y no desea que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

Creemos en la Obra Consumada de Cristo y en su aplicación a todos aquellos que creen en Él. Creemos que todos los que creemos que Jesús es Dios, que vino a la tierra, murió por nuestros pecados, fue sepultado y resucitó al tercer día, recibirán la salvación eterna.

Ver versículos ▸1 Corintios 15:3-4Romanos 5:17-21Mateo 1:211 Juan 4:14Juan 14:6Hechos 4:12Efesios 2:8-9Romanos 10:9-13Juan 19:30Juan 3:14-181 Juan 2:2Romanos 5:8Romanos 6:231 Timoteo 2:3-62 Pedro 3:9Tito 2:111 Juan 4:14-151 Tesalonicenses 4:3-4Hebreos 13:4
1 Corintios 15:3-4
«Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras.»
Romanos 5:17-21
«Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida.»
Mateo 1:21
«Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.»
1 Juan 4:14
«Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo.»
Juan 14:6
«Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.»
Hechos 4:12
«Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.»
Efesios 2:8-9
«Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.»
Romanos 10:9-13
«que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo... porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.»
Juan 19:30
«Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.»
Juan 3:14-18
«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna... El que en él cree, no es condenado.»
1 Juan 2:2
«Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.»
Romanos 5:8
«Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.»
Romanos 6:23
«Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.»
1 Timoteo 2:3-6
«el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.»
2 Pedro 3:9
«El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.»
Tito 2:11
«Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres.»
1 Juan 4:14-15
«Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo. Todo aquel que confesare que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.»
1 Tesalonicenses 4:3-4
«pues la voluntad de Dios es vuestra santificación.»
Hebreos 13:4
«Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.»
08

La Creación del Hombre

Creemos que Dios creó al hombre a Su imagen y semejanza, y creó sólo dos géneros: masculino y femenino (hombre y mujer). Los creó iguales en importancia, dignidad y valor.

De acuerdo con Su propósito y diseño, Dios los creó para cumplir roles distintos pero complementarios en los contextos del matrimonio, la familia y la iglesia local.

Creemos que el género de cada persona se determina al nacer y que el registro bíblico revela que estos dos géneros se crearon para ser complementarios entre sí.

Ver versículos ▸Génesis 1:26-28Génesis 2:20-23Efesios 5:22-6:41 Timoteo 3:1-71 Timoteo 2:11-141 Pedro 3:7
Génesis 1:26-28
«Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza... Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.»
Génesis 2:20-23
«Mas para Adán no se halló ayuda idónea para él... Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.»
Efesios 5:22-6:4
«Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor... Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella.»
1 Timoteo 3:1-7
«Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar.»
1 Timoteo 2:11-14
«Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva.»
1 Pedro 3:7
«Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.»
09

El Matrimonio

Creemos que el matrimonio es una institución divina, establecida por Dios desde la creación del mundo, como un pacto sagrado sólo entre un hombre y una mujer.

Esta unión tiene el propósito de reflejar la relación íntima y fiel entre Cristo y su Iglesia, y está diseñada para perdurar toda la vida.

Por estas razones, sostenemos que el matrimonio, según el diseño de Dios, es únicamente entre un hombre y una mujer, y debe ser vivido como un compromiso permanente, fiel y lleno de propósito, para la gloria de Dios y el bienestar de la familia, la iglesia y la sociedad.

Creemos que la Biblia prohíbe la actividad sexual fuera de la unión del matrimonio descrita anteriormente.

Ver versículos ▸Génesis 2:24Mateo 19:4-6Efesios 5:31-33Levítico 18:1-30Romanos 1:26-271 Corintios 6:9-10
Génesis 2:24
«Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.»
Mateo 19:4-6
«¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne?»
Efesios 5:31-33
«Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.»
Levítico 18:1-30
«Ningún varón se llegue a parienta próxima alguna, para descubrir su desnudez. Yo Jehová.»
Romanos 1:26-27
«Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza.»
1 Corintios 6:9-10
«¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones.»
10

Arrebatamiento

Creemos que Cristo vendrá por su Iglesia, levantando a los creyentes para encontrarse con Él en el aire.

Creemos que el arrebatamiento de los creyentes la esperanza bienaventurada ocurrirá antes del derramamiento de la ira de Dios (la hora de la prueba) que vendrá sobre todos los habitantes de la tierra.

Ver versículos ▸1 Tesalonicenses 1:101 Tesalonicenses 5:9Tito 2:131 Tesalonicenses 4:16-17Apocalipsis 3:101 Corintios 15:51-55
1 Tesalonicenses 1:10
«Y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.»
1 Tesalonicenses 5:9
«Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo.»
Tito 2:13
«Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.»
1 Tesalonicenses 4:16-17
«Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.»
Apocalipsis 3:10
«Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.»
1 Corintios 15:51-55
«He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.»
11

El Reino de Cristo

Creemos el retorno pre-milenial de Jesucristo a la tierra, al final de los últimos siete años (la semana 70 de Daniel).

Creemos que Cristo regresará físicamente al Monte de los Olivos con Sus santos, y establecerá Su Reino Milenial en la tierra.

Se sentará sobre el trono de David y reinará sobre la casa de Jacob (Israel), gobernando desde Jerusalén durante mil años.

Ver versículos ▸Apocalipsis 20:1-6Lucas 1:31-33Isaías 9:6-7
Apocalipsis 20:1-6
«Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano... Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.»
Lucas 1:31-33
«Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.»
Isaías 9:6-7
«Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre.»
12

La Resurrección Final y el Juicio

Creemos que después del reinado de mil años de Jesucristo, habrá una resurrección de los muertos (los no redimidos) y estos serán resucitados para juicio en el Gran Trono Blanco.

Este juicio determina el destino eterno de cada persona. Los redimidos ya están con Cristo; los que no están en el Libro de la Vida son juzgados y condenados.

Ver versículos ▸Apocalipsis 20:4-6Apocalipsis 20:5aApocalipsis 20:11-12Apocalipsis 20:15
Apocalipsis 20:4-6
«Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años.»
Apocalipsis 20:5a
«Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección.»
Apocalipsis 20:11-12
«Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.»
Apocalipsis 20:15
«Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.»
13

La Eternidad

Creemos que después del Juicio del Gran Trono Blanco, Dios establecerá los Nuevos Cielos y la Nueva Tierra (es decir, la Nueva Jerusalén) donde todos los creyentes morarán con Dios por la eternidad en Su Reino.

Este es el cumplimiento de la promesa de Dios de estar con los suyos para siempre.

Ver versículos ▸Apocalipsis 20:11-15Apocalipsis 21:1-42 Pedro 3:10, 13Isaías 65:17Isaías 66:22
Apocalipsis 20:11-15
«Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos... Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.»
Apocalipsis 21:1-4
«Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.»
2 Pedro 3:10, 13
«Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas... Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.»
Isaías 65:17
«Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento.»
Isaías 66:22
«Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre.»
14

La Iglesia - El Cuerpo de Cristo

Creemos que la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, está formada por todos aquellos que han sido redimidos por la fe en Jesucristo, tanto judíos como gentiles, unidos en un solo pueblo bajo el Nuevo Pacto.

La Iglesia no es una institución humana sino una comunidad espiritual compuesta por todos los que confiesan a Jesús como Señor y Salvador, y han recibido el Espíritu Santo.

Creemos que la iglesia fue establecida por Jesucristo, bajo la voluntad y plan de Dios Padre.

Creemos que el propósito principal de la Iglesia es glorificar a Dios en todo lo que hace. Esto incluye adorarlo, exaltar Su nombre, y reflejar Su carácter en el mundo.

Creemos que la iglesia tiene la misión de llevar el mensaje de salvación a todo el mundo, predicando el Evangelio, y haciendo discípulos de todas las naciones. Es responsabilidad de la iglesia facilitar, modelar y alentar la predicación de las buenas nuevas de Cristo a toda la humanidad.

Creemos que el Evangelismo personal es una forma eficaz de llevar a una persona a Cristo a través de relaciones personales.

Creemos que la Iglesia tiene el propósito de edificar y fortalecer la fe de los creyentes, ayudándolos a crecer espiritualmente mediante la enseñanza de la Palabra, la predicación del evangelio, la comunión entre hermanos y la adoración a Dios.

Creemos que la Iglesia es el Cuerpo de Cristo y cada miembro tiene un papel importante en la obra de Dios. Todos los creyentes son llamados a vivir en unidad, amor y a servirse unos a otros mediante sus dones y talentos.

Creemos que la Iglesia debe ser un lugar donde los creyentes puedan experimentar la comunión y el amor fraternal, apoyándose mutuamente en la fe, orando unos por otros, y viviendo en unidad.

Creemos que la Iglesia tiene la responsabilidad de ser luz y sal en el mundo, mostrando a Cristo a través de sus obras y testimonio.

Creemos que la Iglesia está llamada a ser un lugar de adoración y oración, donde los creyentes se acercan a Dios en espíritu y en verdad, y experimentan la presencia de Dios en su vida individual y colectiva.

Ver versículos ▸1 Corintios 12:12-13Efesios 2:14-16Hebreos 9:15Efesios 3:61 Corintios 10:31Mateo 28:19-20Efesios 4:11-121 Corintios 12:27Juan 13:34-35Mateo 5:14-16Hechos 2:42Juan 13:1-17Gálatas 5:13Romanos 10:14-15Gálatas 3:28Colosenses 1:18Colosenses 3:16Hebreos 10:24-25
1 Corintios 12:12-13
«Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.»
Efesios 2:14-16
«Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.»
Hebreos 9:15
«Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna.»
Efesios 3:6
«que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio.»
1 Corintios 10:31
«Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.»
Mateo 28:19-20
«Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.»
Efesios 4:11-12
«Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.»
1 Corintios 12:27
«Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.»
Juan 13:34-35
«Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.»
Mateo 5:14-16
«Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.»
Hechos 2:42
«Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.»
Juan 13:1-17
«Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin... Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.»
Gálatas 5:13
«Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servios por amor los unos a los otros.»
Romanos 10:14-15
«¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!»
Gálatas 3:28
«Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.»
Colosenses 1:18
«y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia.»
Colosenses 3:16
«La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.»
Hebreos 10:24-25
«Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.»
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El Liderazgo de la Iglesia

Creemos que el liderazgo dentro de la Iglesia es un llamado sagrado establecido por Dios, con el propósito de pastorear, enseñar, guiar y cuidar del pueblo de Dios en obediencia a Su Palabra.

El liderazgo debe ejercerse con integridad, humildad, amor, y siempre bajo la autoridad de Jesucristo, quien es la Cabeza de la Iglesia.

Creemos que la Biblia establece requisitos claros para quienes ocupan cargos de liderazgo en la Iglesia, especialmente para los obispos o ancianos (también conocidos como pastores). Estos líderes deben tener un testimonio irreprensible, tanto dentro como fuera de la iglesia.

Creemos y sostenemos firmemente que el liderazgo pastoral/ancianos debe estar reservado a varones, conforme al modelo bíblico establecido en las Escrituras, siguiendo el diseño de Dios reflejado desde la creación. Esta es una convicción que consideramos esencial para nuestra enseñanza y práctica ministerial.

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1 Timoteo 2:12-14
«Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva.»
1 Timoteo 3:1-7
«Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad.»
1 Corintios 14:34-35
«vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice. Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación.»
Tito 1:5-6
«Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé; el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía.»
Hebreos 13:17-18
«Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso. Orad por nosotros; pues confiamos en que tenemos buena conciencia, deseando conducirnos bien en todo.»
1 Timoteo 5:17
«Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar.»
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Los Creyentes en Cristo

Creemos que el propósito de cada creyente en Cristo, en cuanto al amor a Dios y al crecimiento espiritual, se centra en una vida transformada por la gracia de Dios. Cada cristiano debe buscar reflejar el amor y la santidad de Dios en su vida diaria.

Amar a Dios con todo el corazón: El amor a Dios es la base de la vida cristiana. Jesús enseñó que el primer y más grande mandamiento es amar a Dios con todo el corazón, alma, mente y fuerza. Este amor se demuestra de manera activa, obedeciendo Su palabra, viviendo en comunión con Él y rindiendo todas las áreas de nuestra vida a Su voluntad.

El crecimiento espiritual del creyente es el proceso mediante el cual el creyente es transformado cada vez más a la imagen de Jesucristo. Esto implica un cambio interior, donde el Espíritu Santo purifica el corazón y la mente del creyente, y pone orden en todas las áreas de su vida mediante la Palabra de Dios.

El propósito del crecimiento espiritual incluye: Conocer más a Cristo: - profundizar en la relación con Él y en el entendimiento de Su obra. Madurar en la fe: - crecer en la fe, aprendiendo a vivir conforme a la voluntad de Dios y reflejando Su carácter en todas nuestras acciones. Fruto del Espíritu: - a medida que crecemos espiritualmente, el Espíritu Santo produce en nosotros el fruto del Espíritu, como el amor, la paz, la paciencia, la bondad y la fidelidad.

Servir a Dios y a los demás en amor: El amor a Dios se expresa no solo en adoración, sino también en el servicio a los demás. El propósito del creyente incluye servir a Dios y a los demás con amor y humildad, siguiendo el ejemplo de Jesús, quien vino no para ser servido, sino para servir.

Vivir una vida de santidad: El llamado del creyente es reflejar la santidad de Dios en su vida. Dios nos llama a ser santos como Él es santo, y eso debe manifestarse en nuestra conducta diaria y en nuestras decisiones.

Ser testigos de Cristo: Una parte esencial del propósito de cada creyente es compartir su fe y testificar del amor de Dios a otros, llevando el mensaje del Evangelio al mundo.

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Mateo 22:37-38
«Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento.»
Juan 14:15
«Si me amáis, guardad mis mandamientos.»
1 Juan 4:19
«Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.»
Romanos 12:1
«Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.»
2 Corintios 3:18
«Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.»
Filipenses 3:10
«a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte.»
Efesios 4:15
«sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.»
Gálatas 5:22-23
«Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.»
Mateo 20:28
«como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.»
1 Pedro 4:10-11
«Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.»
1 Pedro 1:15-16
«sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.»
Hechos 1:8
«Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.»
17

Dones Espirituales

Creemos que cada miembro de la iglesia es un ministro al que se le han dado dones espirituales para ser descubiertos, desarrollados y desplegados dentro de la iglesia local.

Creemos que el Espíritu Santo otorga dones espirituales a cada uno de sus hijos para el servicio a los demás. Estos dones no son para beneficio personal, sino para la edificación y el fortalecimiento de la iglesia.

La expresión creativa de Dios se manifiesta plenamente en los dones dados a los creyentes, quienes funcionan juntos en unidad como miembros únicos de un solo Cuerpo en la iglesia local, trabajando para la edificación del Cuerpo de Cristo.

Creemos que cada creyente tiene un papel único y esencial que desempeñar dentro de la comunidad de la iglesia. El propósito de los dones espirituales es edificar la iglesia y cumplir con la misión de Cristo en el mundo.

La unidad en la diversidad de dones fortalece el Cuerpo de Cristo y permite que cada miembro, al utilizar su don, contribuya al crecimiento espiritual de toda la iglesia.

Ver versículos ▸1 Corintios 12:4-13Romanos 12:3-8Efesios 4:11-131 Pedro 4:10-111 Corintios 12:27-31
1 Corintios 12:4-13
«Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho... Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.»
Romanos 12:3-8
«Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno... De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza.»
Efesios 4:11-13
«Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.»
1 Pedro 4:10-11
«Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.»
1 Corintios 12:27-31
«Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.»
18

Mayordomía Bíblica

Creemos que la mayordomía bíblica se refiere a la responsabilidad que tienen los creyentes de administrar fielmente los recursos que Dios les ha confiado, incluyendo su tiempo, talentos, posesiones y todo lo que les ha sido dado.

La mayordomía no se limita únicamente a la administración del dinero, sino que también implica la administración de la vida en su totalidad, reconociendo que todo lo que poseemos es de Dios y debe ser usado para Su gloria y el beneficio de los demás.

Nota: Estas declaraciones son un resumen conciso de ciertas creencias fundamentales y no deben verse como una explicación integral de todo lo que creemos según la Biblia.

Ver versículos ▸1 Corintios 4:1-21 Corintios 6:20Efesios 5:15-17Hebreos 13:16Gálatas 6:6-10
1 Corintios 4:1-2
«Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel.»
1 Corintios 6:20
«Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.»
Efesios 5:15-17
«Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.»
Hebreos 13:16
«Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.»
Gálatas 6:6-10
«El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye. No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.»

Soli Deo Gloria